11 abril 2009 | 11:21 | 0 comments
No existe un edificio que se construya sin cimientos.
Si un edificio no los tiene o los tiene insuficientes, corre el riesgo de inclinarse, de desviarse, y así no poder cumplir con el fin para el que fue construído.
Si un alumno decide ser Kinesiólogo, debe tener cimientos fuertes, sobre los que basar todo el andamiaje de conocimientos que construirán con el correr de los años, su "edificio científico y profesional".
Anatomía es parte de esos cimientos.
La calidad de profesional que un alumno quiere ser en el futuro se construye desde el primer día de clase.
Con más razón, al pensar que ese profesional se ocupará de curar y mantener sana una de las herramientas más valiosa que una persona/paciente pueda tener: su cuerpo.
Nos espera un camino complejo y largo: conocer y lo que es más arduo: comprender, al cuerpo humano.